Con ocasión de una retrospectiva de su obra realizada en el Centro Pompidou, en París, y coincidiendo con el estreno de su película Mañana nos mudamos (2004), Chantal Akerman escribió esta autobiografía por encargo. Como caminando en zigzag por la memoria, en ella repasa las circunstancias del proceso de trabajo y creación de sus pe-lículas: desde su temprano debut con el corto Saute ma ville en los años sesenta hasta la expansión de su cine en forma de instalaciones, y entre ambos lindes, rodajes experimentales, documentales de perímetros abiertos, una incursión en la comedia musical, adaptaciones literarias, cine diario.
Allí donde vida y oficio son una misma cosa, en esta introspección también se evocan amistades y viajes, se conversa con una madre so-breviviente, se indaga en la manía creativa, en el éxito y el fracaso.
Mediante un estilo desasido e irónico, la cineasta belga deja ver sus aprensiones, su cansancio, su nomadismo, su alegría, buscando siempre —al compás de un tren de diálogos y notas de trabajo— un hilo del que tirar para dar con las raíces íntimas de su obra cinematográfica.
«Cuando yo era niño, observaba a mi madre durante mucho tiempo en la cocina, y de pronto una cineasta te comunicaba algo a través de esa experiencia, te mostraba directamente una experiencia, una experiencia banal, y te dejaba sin palabras».
GUS VAN SANT SOBRE JEANNE DIELMAN