Durante más de doscientos años, a las mujeres Owens se las ha culpado de todo lo que salía mal en su pueblo.
Gillian y Sally cargaron con ese estigma: desde niñas siempre fueron los bichos raros, el blanco de burlas, rumores y acusaciones. Además, parecía que sus tías fomentaban aquellos cuchicheos sobre brujería, pues siempre tenían la casa a oscuras y preparaban esos brebajes de amor rodeadas de su séquito de gatos negros. Lo único que Gillian y Sally anhelaban era huir de allí. Una lo haría casándose; la otra, escapando.
Pero hay lazos inquebrantables y la magia siempre encuentra el camino de regreso a casa...
Una novela exquisita sobre brujas, el amor verdadero, la vida familiar y los conjuros cotidianos. Todo un hechizo literario.